El amor es un estado de perfección, un estado sublime en el que estamos libres de celos, desdichas y conflictos, y en esa placidez de la mente podemos avanzar hacia la meditación para ver con claridad, sin prejuicios, sin opinión, sin traducir, sin interpretar. Meditar es escuchar al ave sin que sufran palabras en nuestra mente, que debe estar quieta, entera, sin divisiones, meditar es comprender la naturaleza de la vida (la mente, sin distorsiones, se vuelve clara), en la meditación nuestra mente comprende que las distorsiones se producen cuando seguimos un sistema, una ¡ideología!

El amor es un estado de perfección, un estado sublime en el que estamos libres de celos, desdichas y conflictos, y en esa placidez de la mente podemos avanzar hacia la meditación para ver con claridad, sin prejuicios, sin opinión, sin traducir, sin interpretar. Meditar es escuchar al ave sin que sufran palabras en nuestra mente, que debe estar quieta, entera, sin divisiones, meditar es comprender la naturaleza de la vida (la mente, sin distorsiones, se vuelve clara), en la meditación nuestra mente comprende que las distorsiones se producen cuando seguimos un sistema, una ¡ideología! “Facundo Cabral”