El cuerpo tatuado muchas veces se convierte en agente transgresor en una sociedad como la nuestra orientada por las tradiciones occidentales donde el cuerpo, “un nexo algo peculiar de cultura y elección, y un “existir” de otro tipo de cuerpo, donde el propio cuerpo se vuelve otra forma de asumir y reinterpretar otros tipos de pensamiento. Angela Cianuro 2012